lunes, 19 de mayo de 2014

HOMEOPATIA Y BIODESCODIFICACION

La homeopatía es un sistema médico cuyo fundamento se resume en la frase "lo similar se cura con lo similar", a diferencia de la medicina alopática (la usada comúnmente), cuyo principio es "curar por su contrario". Fue creada durante el siglo XIX por Samuel Hahneman y aunque sigue siendo incomprendida, está vigente en su empleo. Parece ser que el retraso en la publicación de sus últimos escritos generó una distorsión en su propuesta original que ha afectado su efectividad (véase Calatayud). 

En este escrito me he propuesto reflexionar y comparar algunas ideas de Hahneman con los actuales conocimientos plasmados por el doctor Hamer y los desarrollos en biodescodificación. Y empezaré citándolo respecto a lo que se considera nuclear de los descubrimientos de Hamer: el "Síndrome Dirk Hamer", Bioshock o Impacto Emocional.

Hahneman ya resaltaba los impactos emocionales (aspectos dinámicos le llama él) como activadores de la enfermedad:
"...¿Cuántas veces no hemos visto palabras injuriosas ocasionar una fiebre biliosa que ponía en peligro, o una profecía indiscreta causar la muerte a la época predicha, y una sorpresa agradable o desagradable suspender súbitamente el curso de la vida? ¿Dónde está el principio morbífico material que se ha introducido en sustancia en el cuerpo; qué ha producido la enfermedad, qué la sostiene, y sin cuya expulsión material por medio de medicamentos se intentaría en vano toda curación radical? (Hahneman, 1842. p. 39)"

Y ya había observado que el cáncer de mama tenía que ver con la pérdida de un hijo:
 "La  muerte inesperada de un hijo único provoca en una madre delicada y atacada ya de la psora, o una supuración incurable de los pulmones o un cáncer de la mama... estas agitaciones del espíritu son las que con más frecuencia contribuyen a que aparezca la psora latente bajo la forma de enfermedades crónicas" (Hahneman, 1849, p. 179s).

Samuel Hahneman pensaba que las enfermedades se debían a tres miasmas (patrones de alteración): psora; sífilis, "que yo llamé otras veces enfermedad venérea"; y sicósis o enfermedad de las verrugas. Sin embargo le otorgaba preponderancia a la psora. Dice Hahneman:
“Siete octavos [88 %] de todos los males crónicos brotan exclusivamente de ella [la psora] en tanto que el octavo remanente [12 %] surge de la sífilis y del sicosis, o por combinación de dos de estas tres Enfermedades Crónicas miasmáticas o, lo que ya es raro, de la complicación de las tres”.(Hahneman, 1849, p. 49s)
Hahneman observó que durante el proceso de curación homeopático (ley de curación o de Hering) ocurría un movimiento de síntomas, como el desplazamiento hacia la superficie o la reaparición transitoria de síntomas antiguos, lo que ponía en evidencia que dichas expresiones del desequilibrio vital no habían sido curadas, sino solo localmente suprimidas.

Al final de este proceso, la mayoría presentaba una erupción en la piel que asemejaba a las primeras manifestaciones sufridas en la niñez, que habían sido de alguna manera suprimidas localmente. Finalmente la erupción desaparecía dejando libre al paciente de síntomas (Korovsky).

Entonces, la mayoría de las enfermedades se deben, según Hahneman, a esta enfermedad primigenia llamada psora (del griego: rascar), producto de un profundo desorden interno que se manifiesta como una erupción pruriginosa, que podía mantenerse en estado latente, e incluso trasmitirse por herencia, a "causa de la invasión al organismo de una energía desequilibradora de la Energía Biológica". Podríamos entender esa "energía desequilibradora" como un bioshock. Esto nos hace pensar que la psora sería la manifestación de una primera experiencia de pérdida, reflejada en la reacción cutánea, puesto que la piel evidencia conflictos de separación.

Si la psora es un bioschock primigenio por conflicto de separación, la sífilis y el sicosis (no confundir con la psicosis) lo serían por otros tipos de conflicto, en el caso del sicosis, relacionado con el endodermo o mesodermo antiguo, pues en estos casos los tejidos se acrecientan; y, en el caso de la sífilis, con el mesodermo nuevo o el ectodermo, pues aquí la enfermedad se manifiesta con necrosis.

Veamos lo que nos explica el homeópata Korovsky y notemos la analogía con las capas embriológicas que determinan la enfermedad según Hamer:

"Los miasmas crónicos son entonces, patrones persistentes de distorsión de la energía vital, que habitualmente se prolongan o profundizan en el tiempo. No necesariamente expresan enfermedades clínicas constituídas, puede tratarse de síntomas aislados, rasgos de carácter u otras cualidades que imprimen al sujeto una particular tendencia general.

Se consideran tres grandes miasmas crónicos o tendencias constitucionales:

1) Hacia la excitabilidad o hipersensibilidad funcional (miasma de la Psora).
2) Hacia la hipertrofia o neoformación orgánica (miasma del Sicósis).
Es oportuno aclarar que el término psicosis de la psiquiatría, que alude a la pérdida de criterio de realidad, no tiene que ver con el de sicosis utilizado en este caso. No obstante una crisis psicótica o delirante con elementos maníacos o de grandeza, muestra a su vez, un perfil miasmático sicótico, desde el punto de vista homeopático).
3) Hacia la destrucción o miasma de la Sífilis.
   Desde la úlcera genital de la enfermedad venérea sífilis, la emaciación o adelgazamiento extremo, así como toda manifestación de destrucción orgánica denota esencialmente la presencia del miasma destructivo.

-Fin de la cita de Korovsky-.

Los remedios antipsóricos serían aquellos que tratan el impacto inicial (conflicto de separación primigenio, incluso de origen transgeneracional), mientras los demás remedios homeopáticos tratan la enfermedad en su forma de manifestarse."...Para la curación estable, además del remedio antimiasmático similar, debe tratarse el fondo miasmático, la psora misma", nos dice Calatayud.

Desandar los patrones reactivos distorsionados (sifilíticos o sicóticos) hasta rencontrarse con las raíces psóricas, a pesar de que parezca en cierta medida una regresión, es una señal de buena evolución. Desde allí, el proceso curativo apuesta entonces a construir una condición de crecimiento más equilibrada y genuina  (Korovsky).

Si bien puede predominar una tendencia (miasmática) en particular, generalmente existen aspectos de los tres miasmas en todos los individuos. Ambas (sífilis y sicosis) son tendencias reactivas, pero distorsionadas, que mantienen en la profundidad la condición psórica inmodificada (ibídem).

Desde la biodescodificación podemos sugerir que estos "patrones reactivos distorsionados" serían parte de un complejo cuyas raíces se hunden en el ámbito transgeneracional. Aunque las enfermedades se originen en diferentes capas embriológicas, girarían en torno al tema del complejo, teniendo como base en muchos casos un conflicto antiguo de separación, o en lenguaje homeopático, un origen miasmático psórico.

Referencias:
1. Calatayud, Hugo (2011). La Homeopatía más allá de Hahneman. Argentina. Disponible en:
http://homeopatiasiglo21.com/3.%20VERSION%20ESPANOL%20FINAL%2022-7-2011.pdf
http://homeopatia8drpablokorovsky.blogspot.com/p/parte-9-miasmas.html
2. Hahnemann, S. (1990, 1849). “Enfermedades Crónicas”. México: Porrúa.
3. Hahneman, S. (1991, 1842). Organón de la Medicina. Buenos Aires: Albatros.

sábado, 3 de mayo de 2014

Investigar en Homeopatía y Terapia Floral

Samuel Hahneman, y luego Edward Bach, crearon sus sistemas por la experimentación directa, "clínica", observando reacciones. Es una lástima que, al menos en la terapia floral, los creadores de "nuevos sistemas" parecen preferir otras formas, en desmedro de la observación. Comparto lo que Hahneman recomienda: 

Parágrafo 108: No hay, por tanto, otra manera posible de averiguar los efectos peculiares de los medicamentos en los sujetos sanos; no hay camino más seguro y más natural de alcanzar este fin que administrar experimentalmente los diversos medicamentos, en dosis moderadas, a personas sanas, a fin de descubrir  qué cambios, síntomas y signos produce su influencia individualmente en la salud física  y mental...

P. 126: La persona que experimenta el medicamento deberá ser fidedigna en extremo y concienzuda, y durante todo el tiempo del experimento evitar todo esfuerzo exagerado mental y físico, toda clase de disipación y pasiones perturbadoras; no deberá tener negocios urgentes que le distraigan la atención; deberá estar en buena salud y poseer una dosis suficiente de inteligencia para ser capaz de expresar y describir sus sensaciones en términos exactos.

P. 127: los medicamentos deben experimentarse tanto en los hombres como en las mujeres, para que revelen también las alteraciones de la salud que producen en la esfera sexual.

Referencias:
Hahneman, S. (1991, 1842). Organón de la Medicina. Buenos Aires: Albatros.

lunes, 21 de abril de 2014

Psicoterapia Integral y Shamanismo

Por Psicoterapia Integral consideramos a aquella que no sólo toma en cuenta el cambio de conducta, sino y sobretodo el cambio emocional, empleando para ello todos los caminos posibles: el cuerpo, el pensamiento, la emoción, insertas en un contexto familiar y cultural. Los psicoterapeutas tenemos como antecesores a los shamanes, en nuestra labor de aliviar el sufrimiento humano, acompañar a resolver las dificultades personales y a restaurar el equilibrio familiar y comunal. Sin embargo, pareciera que aún permanecemos en la adolescencia profesional, al no reconocerles dicho lugar. Es como el chico que dice: "mi viejo está en nada, está fuera de moda".

Nuestra profesión, adolescente, busca su lugar en la sociedad y para ello ha tenido que tomar distancia de sus progenitores de la peor manera, renegando de sus raíces, avergonzándose. A veces es el único camino para encontrar la propia identidad hasta que, ya asentados, volvemos a mirar de donde vinimos, generalmente urgidos por la responsabilidad de la adultez. Ya nos habían advertido nuestros padres: "Cuando seas padre comprenderás".

Quizá también tenga que ver que en el imaginario colectivo, la figura del shamán está muy distorsionada.

Pero las cosas han empezado a cambiar. Han ido emergiendo nuevas propuestas que compatibilizan el conocimiento ancestral con los avances científicos. Han ido expandiéndose suavemente en los últimos cincuenta años: desde Milton Erikson y la inducción del trance natural, el enfoque sistémico en las familias y la sociedad, las influencias transgeneracionales desarrolladas por Abraham, Torok, Schutzenberger; el acceso al campo de información a través de las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger, los descubrimientos de Hamer sobre el origen emocional de las enfermedades, y las demostraciones de la psiconeuroinmunología del funcionamiento del cuerpo-mente. Ya en los 70s Bandler y Grinberg (desarrolladores de la PNL) habían titulado a uno de sus primeros libros "La estructura de la magia", para referirse que detrás de una intervención exitosa hay una estructura, unos pasos, que cualquiera puede aprender si los identifica.

Dentro de estos desarrollos se encuentra la revalorización de la sugestión como agente terapéutico. La ciencia positivista pretendió ser objetiva e impregnó fuertemente la cultura con esta posición, al punto que es moneda corriente hablar que ciertos procedimientos son "placebo" o "sugestión" como manera de descalificarlos. Lo interesante aquí es que logran un efecto, y esto ya de por sí es digno de ser investigado y aplicado. Por otro lado, la ciencia más actual, ya no pretende ser "objetiva", tras la confirmación que el ojo del observador influye en lo que se observa.

Volviendo al papel de los psicoterapeutas, suele oírse quejas de parte de algunos de ellos "que la gente espera soluciones mágicas". ¿Y por qué no dárselas? En realidad la sociedad nos ve como shamanes, creen que con sólo verles ya sabemos cómo son y qué les pasa ¿Nos piden demasiado? Yo creo que no, creo que existen las herramientas, como el Análisis Bioenergético (para la lectura corporal), la Programación Neurolinguística para establecer vínculos poderosos, las "Técnicas de Avanzada" basadas en las neurociencias, que logran resultados en cortísimo tiempo, y la Bioneuroemoción, que establece con gran exactitud el conflicto subyacente tras una enfermedad o trastorno. Por mencionar algunas cuantas herramientas. Todo lo cual exige no sólo un replanteamiento de lo que la Universidad y los institutos de formación deben priorizar sino, y sobretodo, el trabajo personal del futuro terapeuta.

Jacques Mabit, médico e iniciado en el shamansimo amazónico, nos dice algo que creo es válido también para la formación de psicoterapeutas integrales:
"El verdadero shamán se inicia mediante técnicas precisas y rigurosas en las cuales se compromete totalmente, utilizando su propio cuerpo como receptor del macrocosmos y de las fuerzas que lo animan y a la vez inductor de una auto-exploración de sus bloqueos personales ligados a su historia personal, sus herencias familiares, culturales, colectivas: en suma, del microcosmos del cual es portador.., mediante técnicas cuya finalidad es provocar modificaciones de estados mentales, que dan al alumno la capacidad de percibir directamente, sin intermediario, los aspectos de la realidad que generalmente escapan a su conciencia ordinaria...".
(...)
...el enfoque sumamente pragmático del shamán considera que el cuerpo es el mental localizado, que el pensamiento, los afectos, las emociones, están ubicados dentro del espacio-tiempo en la materialidad del cuerpo. Más bien el espíritu es inmaterial, inalterable, trascendental y por lo tanto permanece cuando desaparecen cuerpo y mente." (Mabit, 1988)

Es decir, no sólo un trabajo personal "analítico" e intelectual, sino también sintético, que incluya al cuerpo, y una visión de los aspectos trascendentes de la vida, en comunicación permanente entre lo racional y lo transracional.

El psicoterapeuta integral, para acceder más fácilmente al mundo del otro, necesita recorrer caminos a veces solitarios, a veces peligrosos, reconocer su sombra, mirar a los ojos a la muerte, puesto que él/ella, sólo pueden acompañar hasta donde conoce en sí mismo. Esto, a los ojos de los demás, puede parecer extraño, fascinante o atemorizante.
"En primer lugar, el mago -en todo sentido- era un ser de tipo extraño. Paul Radin presume que probablemente fuera un ser solo y aislado que atribuía mucho valor a la necesidad de soledad, para adquirir sabiduría, y a los efectos educativos del sufrimiento. Debe de haber sido un individuo inadaptado, que podía pensar por sí mismo y no colectivamente, y que no tomaba parte en la búsqueda de alimento para la vida comunal (Radin, P. sin año. Music And Medicine. Schuman, New York, citado por Alvin).
(...) Por muchas observaciones en diferentes países, cabe deducir que el hechicero debe de haber poseído algunas características psíquicas tales como habilidad para entrar en trance, para tener visiones o para hipnotizar a la gente... con seguridad, sería muy sensible al sonido y a la música.
(...)
El mago poseía los conocimientos mágicos necesarios y ha de haber sido muy bien mirado por eso, pero, también como consecuencia de su poder, habrá sido muy temido y, probablemente, odiado. Schneider lo considera como un hombre ""honrado en público pero a quien se esquiva en privado. Su habilidad para mediar con el mundo de los espíritus hacía de él una figura algo siniestra, y cuanto más intensamente la comunidad sentía su poder, más procuraba tenerlo lejos. Ya que también lo necesitaba, no podía privarse de él completamente; por eso lo admitía en secreto o en público, pero lo rechazaba pues no podía perdonarle sus poderes superiores"" (Schneider, Marius. sin año. Primitive music. New Oxford History of Music, vol I p. 41, citado por Alvin).
Como dice Mabit, se necesitan Shamen, hombres y mujeres iniciados en la Vida.

Referencias:
Alvin, Juliette (1967). Musicoterapia.  Buenos Aires: Paidós, pp. 35-41
Mabit, Jacques (1988). El cuerpo como instrumento de la iniciación shamánica. Lima: Anales del II Congreso Internacional de Medicinas Tradicionales.

miércoles, 16 de abril de 2014

El poder del Mantra

Un mantra es una fórmula que invoca una fuerza espiritual (un arquetipo vibratorio), cuya repetición busca que la cualidad de dicha fuerza se encarne en quien la use. Aunque es una fuente de centramiento en momentos difíciles, también puede ser usada en cualquier momento sin ninguna entonación en concreto, internamente o verbalizada, a lo largo del día. Una forma efectiva de interiorización es hacerlo en silencio, de modo que las palabras se vayan haciendo un hábito somático, cada vez que se presente la ocasión.

TODAS las grandes tradiciones tienen mantras, y he aquí que es razonable que cada quien, según su cultura, emplee la que se halle fuertemente conectada a su historia. Sin embargo, también es posible que las experiencias negativas con la propia tradición genere sentimientos de rechazo. En ese caso puede ser útil acceder a estos mantras de otras culturas, pero que tengan sentido para nosotros.

La Palabra Uno  suele usarse como mantra, y cumple la noble función de serle útil a personas de diferentes tradiciones: En el hinduísmo hace alusión a la divinidad: "Uno, sin Segundo"; y los judios rezan: " El Señor es nuestro de Dios, Es Señor es Uno "(Adonai elohenu, Adonai ejad).

En la tradición cristiana seí suele emplear el mantra: "Señor Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí", en griego Kyrie eleison; simplificado: Jesús, Jesús. O, invocando a la divinidad en su aspecto femenino:  María, madre mía

En la tradición hindú están las invocaciones a Rama y a Krishna, que se han hecho muy conocidas en Occidente gracias a los seguidores de Bhaktivedanta Prabhupada. Rama significa "el que nos llena de la dicha duradera". Y Krishna "el que nos atrae hacia sí mismo".

El budismo nos ha legado " om mani padme hum ", que se refiere a la "joya en el loto del corazón".

Nos cuenta Easwaran:  "Tuve un amigo inglés que era alérgico a la palabra Dios o Señor. Siempre hablaba de "Naturaleza con N mayúscula" de manera que, cuando preguntaba por la salud de mi madre, yo. le decía: Está muy bien, gracias a la Naturaleza con mayúscula".

"No hace falta que esperes un lapso de una hora en que nadie te perturbé, pues lo mas probable es que no suceda nunca. En cambio, de todos los días aprovecha unos minutos aquí y allá, y al final, del año habrás logrado una alta inversión... Uno de los momentos más importantes para usar el mantra es en la noche, cuando vas a dormir Es entonces cuando acuden a acosarnos todos nuestros problemas: Todo el ajetreo del día, todas las ansiedades de la mañana siguiente... Así que, en lugar de quedarte dormido pensando en tus problemas, deja el libro de lado, apaga la luz, cierra los ojos y comienza a repetir Rama, Rama, Rama, o Jesús, Jesús, Jesús, hasta que te duermas". Llegará un momento que incluso en sueños seguirá obrando.

"Una vez que hayas elegido tu mantra, no cambies. Si lo haces serás como una persona que cava agujeros poco profundos en muchos lugares, nunca llegarás lo bastante hondo como para encontrar agua."


Referencia Bibliográfica:
Eknath Easwaran (2001, 1977). El libro del Mantra. Barcelona: Atlántida.

martes, 15 de abril de 2014

Musicoterapia y terapia de grupo (2)

""En la situación de la música, es fácil observar la reacción del paciente al grupo y del grupo al paciente. Estas reacciones revelan problemas debidos a las relaciones personales no resueltas o a las resueltas de manera poco satisfactoria. En el grupo musical estas relaciones pueden ser dirigidas, corregidas o suavizadas de varias maneras. Las perturbaciones emocionales que desvían la personalidad, o las dolencias mentales producen la misma inhabilitación para conectarse con el medio y para establecer relaciones humanas armoniosas. Un grupo musical orientado terapéuticamente puede ayudar al paciente a comunicarse con las personas, y a integrarse con un grupo, lo mismo que a experimentar un sentimiento de participación.

Esto es lograble por una transición gradual de la relación de uno a uno hasta la integración con el grupo. Las etapas de este proceso gradual son similares a la maduración social del niño, quien pasa de una relación de uno a uno con su madre al rapport con la familia inmediata, luego con la escuela y por último con grupos más grandes. (p. 157)""

""Hemos observado hace poco a una terapeuta que empleaba los primitivos tambores africanos que hablan con un grupo de pacientes esquizofrénicos incapaces de comunicarse entre sí. La altura variable de estos tambores y los diferentes timbres son sorprendentes: parecen expresar voces o personalidades diferentes. La terapeuta comenzó con relaciones de uno a uno: un paciente repetía en su tambor el sonido que la terapeuta había hecho sobre el de ella. Poco a poco la actividad llegó a ser una especie de series de preguntas y respuestas no verbales de un tambor a otro. En esta etapa otros pacientes fueron participando uno tras otro. Cada uno con su propio tambor y su propio sonido personal empezaron a participar del total sin perder su identidad. (p. 160)""

""...Newnham dice que "la música desconocida tiene más valor para estimular la fantasía y la proyección. Mitchell encuentra que la música romántica no ayuda a la integración del grupo, pues estimula asociaciones personales y crea tensión. (p. 172)""

""A nuestro juicio, los pacientes tratados con psicoterapia en combinación con música, responden al tratamiento más rápido y requieren un tratamiento total de menor duración que los que han recibido psicoterapia únicamente."" (p. 191s)

""...conocí a un paciente de edad madura, quien me describió en términos puramente musicales la búsqueda de su personalidad perdida. Era un pianista aficionado, bastante bueno; no sabía leer ni escribir música, pero tenía talento para improvisar de oído. Cada una de sus improvisaciones tenía valor musical. Me refirió que su problema residía en el hecho de que no encontraba "su propio estilo" (estilo aquí es sinónimo de personalidad). "Cada día -decía- compongo en un estilo diferente y esto me aflige mucho". No registraba sus improvisaciones cotidianas, y seguía tratando de encontrar su propia personalidad en la música. Le sugerimos una solución estrictamente musical; es decir, que debía registrar y fechar cada una de sus improvisaciones; luego la reproducción de algunas de ellas quizá ayudara a encontrar el centro o un denominador común entre los diversos elementos musicales. Esto requería el auxilio de un terapeuta músico competente, capaz de interpretar el resultado y hacer que el paciente encontrara su estilo (p. 111s)"".

En el empleo de la música como terapia hay que considerar ""el estado del paciente en el momento, y su receptividad... aún cuando la música no sea una experiencia consciente. El paciente que oye conscientemente la música suele hablar de su reacción a ella...pero en lugar de emplear palabras, los pacientes menos inclinados al verbalismo pueden expresarse por el arte, transferir a sus pinturas sentimientos inexpresados, que han sido despertados por la música, y darles realidad pictórica. Esta observación no se aplica solamente a los pacientes mentales; el mismo proceso puede ayudar a los inválidos. Algunos cuadros pintados por disminuidos físicos después de un concierto suelen contener una impresión vívida de movimientos físicos que son la imagen cinestésica de una experiencia de la cual están privados en la vida real."" (p. 201)

Tomado de: Alvin, Juliette (1967). Musicoterapia. Buenos Aires: Paidós.

domingo, 13 de abril de 2014

HOPONOPONO (El Arte de enderezar el camino)

Algunos de los primeros historiadores hawaianos documentaron una creencia en la que las enfermedades eran causadas por romper kapu o leyes espirituales y/o por emociones intensas como la ira, culpa, recriminaciones y falta de perdón. El pueblo de Tikopia en las Islas Salomon y en Rarotonga en las Islas Cook (Polinesia) creen que los errores de los padres caerán sobre sus hijos. Si un niño está enfermo se sospecha que sus padres se pelean o tienen mala conducta. Kupuna Nana Veary escribió que cuando cualquiera de los niños en su familia se enfermaban, su abuela preguntaba a los padres: "¿Qué han hecho?". Creían que solamente se curaría con el perdón entero de la familia completa. Además de enfermedad, el desorden social puede causar que la tierra sea estéril u otros desastres.

La terapia que contrarresta ésta enfermedad es la confesión. El paciente o algún miembro de su familia pueden confesarse y/o expiar la trasgresión; si nadie confiesa el error el paciente puede morir. El pueblo Vanuatu cree que mantenerlo en secreto es lo que le da poder a la enfermedad. En cuanto el error sea confesado pierde su poder sobre la persona (Parsons, 1995, p. 61). Todos liberan ("kala") al otro, lo sueltan. Se desprenden del pasado (ʻoki), y juntos concluyen el evento con un festín ceremonial llamado "pani" que frecuentemente incluye comer limu kala o alga kala, que simboliza la liberación. 

Por ello, algunas familias se reunían diaria o semanalmente, para prevenir que surgieran problemas.

En 1976 Mornah Natamaku Simeona, sacerdotisa sanadora o Kahuna lapaʻau, adaptó el hoʻoponopono tradicional, de perdón familiar mutuo, a una versión individual y, luego, su discípulo Hew Len desarrolló lo que dio en llamar Hoponopono Autoidentidad 100% de responsabilidad, que resume en la oración o mantra:

“Lo siento. Por favor, Perdón. Te amo. Gracias”[1].

El principio de 100% de responsabilidad consiste en tomar la responsabilidad por las acciones de todos, no solamente por las propias. Si uno fuera a tomar completa responsabilidad por su propia vida, entonces todo lo que uno vea, escuche, saboree, toque, o experimente de cualquier forma sería nuestra propia responsabilidad porque está presente en nuestra propia vida. El problema no sería con nuestra realidad externa sino con nosotros mismos. Para cambiar nuestra realidad necesitaríamos cambiarnos a nosotros mismos. La responsabilidad total, de acuerdo a Hew Len, aboga por que todo existe como una proyección desde adentro del ser humano. Todas las conciencias son parte de un todo, así que cualquier error que sea corregido en la propia conciencia se corrige para todos.

“Si alguien aparece con rabia en mi experiencia, yo asumo 100% de responsabilidad preguntándome: ¿Qué hay en mí, qué necesito liberar, que está haciendo aparecer esta experiencia? Y observo en mi qué problemas (memorias) están causando la situación, que pueda ofrecer para que lo cancele la divinidad (…). Es bueno recordar siempre que cuando reaccionamos a lo que alguien hace, o lo criticamos, es porque existe lo mismo dentro de nosotros, son las memorias, energía que compartimos con aquella persona. Es una óptima oportunidad para (corregirse)… Por tanto, cuando noto cualquier cosa que puedo percibir como un problema, me pregunto: ¿qué hay en mí que necesito liberar?” (Dr. Len).

Basta decir que, cuando ud. quiera o desee mejorar cualquier cosa en su vida, existe solamente un lugar donde buscar: dentro de usted mismo. Y, cuando mire, hágalo con amor” (Joe Vitale).

“En conversación con una (terapeuta) le pregunté: Cuando alguien viene con un problema, ¿dónde lo busca usted? Ella me miró intrigada. Y yo le dije: En usted. Porque fue usted quien causó el problema, y su cliente le va a pagar por la cura de un problema ¡que es suyo! (…) La manipulación sucede cuando yo (el terapeuta) llego con la idea de que usted está enfermo y yo voy a trabajar con usted. La cosa es muy diferente cuando creo que usted llegó a mí para traerme la oportunidad de mirar lo que está sucediendo conmigo. En este caso no hay manipulación” (Dr. Len).

El comentario del doctor Len, podríamos parafrasearlo también como: Yo estoy reparando (sin conciencia) o sirviendo (habiendo tomado conciencia) por el programa de asuntos que me han marcado, míos y de mis ancestros (este es un comentario personal).


Referencias:

Ho´oponopono el e-book (2007). Crescent Ltda. Editado por McAllister. www.hooponopono.org.

Wikipedia:

· Parsons, Claire F., Healing Practices in the South Pacific, Institute for Polynesian Studies (1995).

· Pukui, Mary Kawena, E.S. Craighill Handy, The Polynesian Family System in Kaʻu, Hawaii, 1958, Mutual Pub Co, (Hawaii 2006) 

· Veary, Nana, Change We Must: My Spiritual Journey, Institute of Zen Studies, Honolulu (1989)


[1] Es interesante cómo Bert Hellinger, a partir de su experiencia con comunidades africanas, crea las Constelaciones Familiares, e identifica lo que llama “Frases Sanadoras”, palabras arquetípicas llenas de resonancia emocional. Y entre las principales se encuentran: Lo siento, Por favor, Sí (te acepto, otra forma de decir te amo, incondicionalmente), Gracias. La semejanza de ambos modos de sanar es asombrosa
.

sábado, 12 de abril de 2014

La educación en viñetas

¿Les recuerdan algo estas viñetas?

...Donde, en medio de esas cuatro paredes, pasa de largo lo más importante, la Vida misma...
Tomado de: Darcy de Oliveira, Miguel (1986, 1980). ¡Cuidado, Escuela! Lima: TAREA.