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lunes, 20 de agosto de 2018

Técnicas para aumentar la autoconciencia. Perls

A continuación dos técnicas ofrecidas por Fritz Perls para aumentar nuestra autoconciencia y aportar a la disolución de los conflictos:

Cierre sus ojos y observe cualquier imagen que pueda aparecer en la pantalla de su mente... tal vez descubra que salta de una a otra, incapaz de retener cualquiera de ellas por más de medio segundo... El primer paso para remediar esto es darse cuenta de que las imágenes no brincan, sino que Ud. brinca de una imagen a otra. Trate de hacerse plenamente consciente de su brincar y muy pronto notará pequeños movimientos en sus ojos cada vez que dirija su mirada de una imagen a otra... No haga responsables a las imágenes y no avance hasta que se dé cuenta perfectamente de que es usted el errabundo, no las imágenes. entonces descubra qué es lo que le hace brincar. ¿Es timidez, impaciencia, falta de interés, miedo? Este análisis es importante para aumentar las funciones del [yo]. Tan sólo después de que sea plenamente consciente de su actitud emocional hacia sus imágenes internas, puede intentar el análisis de sus resistencias sensomotoras... Concéntrese una y otra vez en la misma imagen hasta que la razón y objetivo de la evitación "brinque" a su conciencia (p. 262s.)

...Al desviar nuestra mentalidad de "las imágenes que vienen a nuestra mente" hacia "nosotros mismos que miramos las imágenes", mejoramos nuestras funciones del [yo]. Cambiamos de una actitud pasiva a otra más activa (p. 279).

... Con el tiempo debería haber una continua autoconciencia y conciencia activa del objeto durante todo el tiempo que usted esté despierto (p. 298) [es decir, una actitud consciente activa en todos los aspectos, acciones y momentos de la propia vida] (*De Casso, p. 121).


 Y aquí la otra:

Visualice a una persona contra la cual sienta rencor. Dígale exactamente lo que piensa de él. Déjese ir, sea todo lo emocional que pueda; rómpale el cuello, dígale palabras malsonantes como nunca lo había hecho antes... esta actuación imaginaria descargará mucha hostilidad... Con frecuencia el resultado es maravilloso. En vez de que usted se obligue a ser amable y a ocultar su irritabilidad detrás de una máscara de cortesía, aclara la atmósfera. No obstante, con frecuencia esta acción imaginaria será insuficiente, especialmente si en su fantasía usted deja a un lado el miedo que experimentaría a ponerse cara a cara con su enemigo.

Después que se haya calmado, dé el próximo paso, el más importante: dése cuenta de que durante todo el tiempo ha estado luchando con su propio yo tan sólo; recuerde la paja y la viga (p. 317).

[Y el siguiente y último paso: reconcíliece, ponga paz a esa relación, porque para el inconsciente el conflicto resuelto es el conflicto disuelto. N. del E.]

Tomado de:
Perls, F. (1975, 1942). Yo, hambre y agresión. México: F.C.E.
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*De Casso, P. (2003). Gestalt, terapia de autenticidad. Barcelona: Kairós.

lunes, 29 de agosto de 2016

Técnicas en Psicoterapia de Grupo

TÉCNICA DE AMPLIFICACIÓN
La amplificación progresiva de un sentimiento corporal o emocional puede ser estimulado por la técnica de las "vueltas al grupo": el participante es invitado a dirigirse sucesivamente a cada miembro del grupo, repitiendo un mismo gesto o una misma frase, aunque con algunas variaciones que corresponden a su verdadero sentimiento frente a cada uno, así se da una vuelta completa al grupo.

De esta manera se obtiene una exploración más amplia o más profunda de sentimiento expresado, gracias a un "efecto de resonancia", lo que lleva en ocasiones a un insight. Con frecuencia la repetición se acompaña no solamente de una aceleración del ritmo, sino de aumento de la intensidad con catarsis emocional:

- ¡Ya no me engañarás más!
- ¡Ya estoy cansado! ¡Ya no me engañarás más!
- ¡Yo no me dejaré más engañar por ese idiota!
- ¡Ya estoy cansado! ¡¡Cansado!! ¡Yo le diré que se acabó! ¡A partir de mañana!

"Hablar fuerte permite al que habla escuchar lo que se dice (Ambrosi*)"

Escucharse afirmar alguna cosa en voz fuerte delante de un grupo de testigos es una gran experiencia, muy diferente a la evocación confusa, "preconsciente" de la misma hipótesis, apenas formulada en palabras, en una "confusión" mental interna y fluctuante y es diferente también de una "confesión" confidencial en el transcurso de una sesión de terapia individual.

Un ejemplo típico es dado por la declaración: "yo tengo la intención de suicidarme" - cuyo sentido cambia dependiendo si se dice en el fuero interno, se confía a alguien o si lo afirma públicamente. (Ginger, p. 28s)


"HABLAR A..."  EN LUGAR DE  "HABLAR DE..."
En terapia evitamos hablar de alguien (ya sea que esté presente o ausente), le dirigimos más bien la palabra directamente, lo cual permite pasar de una reflexión interna de orden intelectual, a una relación de contacto de orden emocional.

-Me parece que Pierre no me ayudó hace un rato.
-¿A quién le dices eso?
- Pierre, yo estoy resentida porque tú no me ayudaste hace un rato: sé bien que te parecía ridícula.
- ¿Tienes ganas de comprobar tu impresión?
-Pierre ¿te parecí ridícula hace un rato cuando estallé en sollozos?

En esta ocasión los participantes son invitados a confrontar su percepción con la de los interesados para eliminar el juego sutil y permanente de las proyecciones de las cuales nos rodeamos inconscientemente. Esta confrontación permite comparar mis fantasías con la "realidad" del otro (¡o con sus propias fantasías!), graduar mejor mis temores y mis esperanzas, y ¡evitar reprocharle a mi vecino mis propias proyecciones hacia él! (Ginger, p. 29)

Esto también es válido con el uso de la "silla vacía" y de las "constelaciones individuales".

USO DE LA PARADOJA
Naranjo, citando a Corey (1989), ofrece el siguiente ejemplo de técnica paradójica: Alex parecía intentar ganarse la aprobación de todos en el grupo. Una de sus preocupaciones en la vida diaria era su ansiedad de ser inadecuado. El detestaba trabajar fuerte por la aprobación y aceptación de su familia y amigos. Alex era indirecto en su forma de buscar la aprobación de los miembros y cofacilitadores, no obstante, era claro que él lo deseaba mucho. Como ejercicio se le sugirió que intentara la aprobación de cada uno de los miembros. Por supuesto, él dijo que no quería pedir a otros su aprobación y que tampoco necesitaba tan desesperadamente de ella. Los cofacilitadores le pidieron hacer lo que dijo que menos quería hacer. Se le sugirió que podía iniciar una conversación con "yo deseo mucho gustarle a usted y necesito su aceptación para sentirme valioso".


Alex fue tan abierto y directo como fue posible al solicitar aprobación, hasta el punto de preguntar qué debería hacer para agradar. Pronto se sintió muy fatigado de trabajar tan fuerte por la aprobación del grupo. Se dio cuenta cómo indirectamente hacía mucho para lograr que otros gustaran de él. Al final del día empezó a reírse de sí mismo por intentar tanto ser aceptado por todos a cualquier precio. Al menos fue mucho más consciente de los mensajes que enviaba a los otros, así como de su propio diálogo interno cuando sentía que no era totalmente aprobado.

(...)
Aunque esta estrategia fue eficaz para Alex, podría ser contraproducente en otros casos. El facilitador había establecido una buena relación de trabajo con él y el nivel de confianza era muy alto en el grupo.

_________________
* Ambrosi, Jean (1984)

Extraído de:
Ginger, S. y Ginger, A. (1993). Gestalt. Una terapia de contacto. México D. F.: Manual Moderno, p. 28s
Naranjo, M. (2004). Enfoques Humanístico-existenciales y un modelo ecléctico. San José: Universidad de Costa Rica, p. 171s.

sábado, 27 de agosto de 2016

Psicodrama y Monodrama

Moreno desarrolló todo un sistema terapéutico basado en la teatralización, al que llamó Psicodrama. Actualmente gran parte de las psicoterapias aplican su idea básica tanto en sesiones individuales como en grupales. A continuación una explicación somera del psicodrama y del monodrama:

Al protagonista, una vez que ha planteado su problemática, se le pide adapte el lugar según sea la situación que se va a representar: arreglar el escenario como si fuera una oficina, una sala o la calle. cuando el protagonista habla de las personas con las que tiene el conflicto, se le pide que las represente y que tome el lugar de ellas; después, se le invita a que seleccione entre el grupo a aquellos miembros que él desea que actúen esos roles.

Una vez que se han representado escenas del aquí y ahora se irán presentando escenas del pasado con situaciones semejantes a las que tiene el protagonista en ese momento. Al revivir estas escenas del pasado, vuelve a etapas de su vida, a partir de la infancia, lo que le permite darse cuenta del mal funcionamiento que posee, tanto emocional como conductualmente.

Al llegar a esta fase, la persona tiene la oportunidad de observar alternativas comportamentales, entre las que puede elegir mientras los miembros del grupo actúan la escena conflictiva y aportan sus propias soluciones a la situación. Esta es una estrategia de modelación, pues una vez elegida una alternativa, se vuelve a interpretar la escena incorporándose el nuevo comportamiento.

Finalmente, se prueba si la nueva solución servirá en el futuro, aplicándola en escena en un contexto conflictivo futuro, relacionado con el conflicto actual.


Técnicas inspiradas en el Psicodrama:

Soliloquio: Se expresan los pensamientos y sentimientos en voz alta. Por ejemplo, se está realizando una puesta en escena y se la "congela", para que se de un soliloquio. Permite una toma de conciencia del propio vivenciar (protagonista en su propio rol), de su vivenciar proyectado o ser capaz de empatizar (oír a otro miembro en el rol asumido) o de su vivenciar enmascarado (el protagonista se expresa desde otro rol).

Voz en off: Variante del soliloquio, en que el protagonista u otro participante son "congelados" y un tercero o terceros, parados detrás, ponen en voz alta los pensamientos y sentimientos como si fueran aquellos. Muy útil para evidenciar temas ocultos, vergonzosos o reprimidos.

Inversión de roles: El protagonista repite una escena pero cambiando los papeles con su compañero, permitiendo tomar en cuenta otro punto de vista de la situación, percatarse de cómo los otros lo ven a uno.

Técnica del espejo: Otra persona representa al protagonista para que éste pueda observarse tal y como es y como los otros lo ven.


Pero si se quiere evitar la contaminación de los otros participantes el Monodrama será más útil:
"En este último caso el paciente crea su propio escenario, sus propios actores, sus bastidores, su dirección y su expresión. Esto le da la oportunidad de percibir que todo lo que fantasea está en él, y además le da la oportunidad de ver los conflictos que hay dentro de él" (Perls, p. 89)
O, como expresaran Ginger y Ginger:
"[En el monodrama] lo que importa... no es representar a mi "verdadera" madre, sino desenredar mis propias representaciones internas, subjetivas y contradictorias, a mi manera, darle una nueva forma a mi imago materna, en el sentido jungiano del término... (...) permite así,... explorar, reconocer e integrar mejor las "polaridades" opuestas de una relación sin querer reducir arbitrariamente a un medio artificial injusto, falso y empobrecido; yo puedo en efecto sentir a la vez una agresividad violenta contra alguien, al mismo tiempo que un amor apasionado. Cada uno de esos sentimientos merece ser aclarado al máximo, sentido a fondo, ilustrado (si es necesario) por una puesta en acción simbólica" [negrita en el original] (p. 26)
En el siguiente video una alusión al monodrama:


Las Constelaciones Sistémicas, su variante individual, las posiciones perceptivas de la PNL, así como el Panorama Social  trabajan bajo la misma estructura pero es evidente que en ellos surgen algo más, sobretodo dependiente de la actitud del terapeuta, de una actitud transpersonal.

Referencias:
  • Ginger, S. y Ginger, A. (1993). Gestalt. Una terapia de contacto. México D. F.: Manual Moderno.
  • Naranjo, M. (2004). Enfoques humanístico-existenciales y un modelo ecléctico. San José: Universidad de Costa Rica, p. 39. 176.
  • Perls, F. (1976). El Enfoque Gestáltico. Santiago de Chile. Cuatro vientos.

jueves, 25 de agosto de 2016

Terapia de Juego, terapia simbólica

Landreth (1993), refiriéndose a la terapia a través del juego, pero que puede ser igual de válido para otras estrategias simbólicas (arteterapia, psicodrama, constelaciones sistémicas, visualizaciones, narrativa, etc.), menciona que al representarse una experiencia traumática simbólicamente -es decir, no necesariamente tal cual, sino de forma semejante o alusiva- y al cambiar o revertir los resultados en dicha actividad, la persona se dirige hacia una resolución interna, lo que a su vez puede capacitarlo para enfrentarse o ajustarse a las situaciones, aprender nuevos comportamientos y practicar nuevas formas de interacción, recibiendo aliento por su progreso y esfuerzo. El proceso permite considerar nuevas posibilidades y expandir de este modo la expresión del Yo.

En el caso particular de los niños (pero también extensible a los adultos), la función principal del juego en la terapia es cambiar lo que podría ser inmanejable en la realidad por situaciones manejables mediante la representación simbólica. (Naranjo, p. 176). Por esto, cuando la situación familiar es difícil de ser cambiada, la ludoterapia o la arteterapia actúan como un sostén o como un espacio transicional que permite al niño sobrellevar sus circunstancias.

[Citando a Naranjo, p. 185:] Por ejemplo, empleando las metáforas, se las puede interpretar o usarlas para comunicarse:

Kent, un niño de preescolar cuyos padres se estaban divorciando, ató la casa de muñecas a una cuerda y dijo: "nadie podrá empujar esta casa". El orientador escogió interpretar la metáfora y dijo: "tal vez tú quieres hacer que tu papá y tu mamá estén juntos, como tú puedes hacer que la casa esté junta". La cara de Kent se iluminó y dijo: "sí" y continuó atando la asa de muñecas.

En otro caso, el orientador escolar (O) simplemente usó la metáfora del niño, sin interpretarla, para ayudarlo a entender sus sentimientos acerca de trasladarse y asistir a una nueva escuela:

Jeff, un estudiante de tercer grado, estaba teniendo problemas para hacer amigos. Él colocó una enorme marioneta con largas piernas y brazos en el piso y tenía soldados de juguete arrastrándose por todo lado.

J.: Estos soldados están buscando al monstruo, pero no pueden encontrarlo, aún cuando están caminando alrededor de él.
O.: Tienes razón, caminaron por todos lados como si no estuviera y no pudieran verlo.
J.: Sí, el monstruo se puso bravo porque ellos estaban caminando alrededor e ignorándolo.
O.: Por lo tanto, el monstruo se preguntó por qué ellos no lo veían y se sintió enojado y confundido.
J.: Sí, a él no le gusta ser ignorado. Después él empezó a mover y ondular sus brazos sobre los soldados y ellos volvieron la vista y lo miraron.
O.: Los soldados finalmente se dieron cuenta de que él estaba ahí cuando se movió hacia ellos. Parece que está contento de que lo hubieran notado.
J.: Sí, se sintió contento porque lo vieron y hablaron con él.

Otro de los métodos para ayudar al niño a entender su estilo de vida... es contarse historias mutuamente. En este caso, el orientador le pide al niño que cuente una historia que tenga un inicio, un desarrollo y un final. Generalmente el niño emplea apoyos tales como figuras de animales, muñecos o títeres para representar a los personajes de sus historias. Una vez que el niño termina su narración, el orientador le cuenta la historia nuevamente, emplea los personajes y el ambiente utilizados por el niño, pero cambia el final de la historia con el propósito de hacer notar creencias equivocadas sobre sí mismo, los otros y el mundo y para mostrarle formas más apropiadas de relacionarse con los demás.

(...) El orientador puede reflejar acciones o sentimientos con algunas palabras como "ese camión parecía enojado cuando chocó ese carro". [O:] "parece que el perrito se siente triste y necesita de otros perritos que lo hagan sentirse feliz. Me pregunto si algunas veces te sientes así" (...). Se establece así una relación óptima entre el mundo consciente e inconsciente y la realidad interna y externa del niño. (p. 196s)
(...)
Una forma de comprender al niño es investigar la atmósfera y la constelación familiar en la que está envuelto, para lo que se pueden emplear técnicas de dibujo o representación. Pedir al niño que describa a las personas y eventos representados, con el propósito de conocer sus intenciones y creencias. Las preguntas referentes a los padres, las relaciones y la disciplina familiar ayudan a entender la atmósfera familiar y aquellas sobre los hermanos y su relación con ellos, permiten comprender la constelación familiar y el lugar que el niño ocupa en la familia.
(...)
[También se] puede hacer uso de los primeros recuerdos de aquel, pues son representativos de cómo uno se ve a sí mismo, al mundo y a los demás. El orientador puede solicitar al niño que dibuje o describa lo que recuerde, pedirle que evoque algunos hechos que sucedieron cuando era más pequeño, antes de iniciar la escuela.

Para entender esos primeros recuerdos es importante tomar en cuenta el tono de los sentimientos, el enfoque y el tipo de relaciones en las interacciones recordadas y la actitud hacia el recuerdo. También es importante considerar si el niño está en control de la situación o si es controlado por esta, si está siendo cuidado o él está al cuidado de otros. (p. 182s)

Levy (1982) señala que una de las premisas básicas de este tipo de terapia es la creencia de que el niño puede manejar las dificultades emocionales al emplear el juego imaginativo como un medio para liberarse de las tensiones originadas por la ansiedad  (p. 199). [Dicho de otra manera, para el inconsciente todo es real].

[Ojo:]
El papel o responsabilidad del terapeuta no es modelar la vida del niño o someterlo a cambiar en alguna forma predeterminada para calzar con las expectativas perceptuales de los preocupados adultos. El cambio ya está ocurriendo. Vivir la vida nunca es un acontecimiento estático, es un proceso de aprendizaje y renovación sin descanso, de continua y dinámica oportunidad. (Landreth, 1993: 19; citado por Naranjo, p. 190)
Referencia:
Naranjo, M. (2004). Enfoques humanístico-existenciales y un modelo ecléctico. San José: Universidad de Costa Rica, p. 176. 182s. 185s. 190. 196s. 199.

domingo, 10 de enero de 2016

Gestalt Transpersonal y Meditación

"La Terapia Gestáltica, al igual que las terapias existenciales en general, es comúnmente considerada un enfoque humanista... Sin embargo, el hecho es que la toma de conciencia es transpersonal. O, para utilizar el término más antiguo, espiritual". (p. 197s)

Con estas palabras, Naranjo apertura la posibilidad de una Gestalt transpersonal. Y digo "posibilidad" porque la diferencia crucial entre tener un enfoque humanista o uno transpersonal es justamente el como enfocamos la Vida. Naranjo es claramente transpersonal; Perls, aunque haya practicado meditación, no evidencia el pase del humanismo a lo transpersonal. Los dejo con Naranjo y su aporte a una Gestalt transpersonal:

...[La terapia] Gestalt y la meditación se complementan maravillosamente -la meditación enfatizando la atención, la expresión gestáltica. Sin embargo, ambas descansan en los mismos pilares -como la buena vida misma: capacidad de percatarse y espontaneidad. ¿Qué es la espontaneidad? Podríamos estar más cerca de la respuesta si clarificamos lo que no es: no es impulsividad, no es la mera expresión de deseos fuertes y emociones. El tema de la espontaneidad nos retrae al tema de ser uno mismo. La idea de ser verdadero con uno mismo implica, desde luego, la existencia de un "sí mismo". Si este término ha de tener algún significado, éste tiene que ser la contrapartida de la estructura del carácter, lo no condicionado -e, implícitamente, lo organísmico. (Naranjo, p. 215)

[En el camino de la terapéutica gestáltica] ...no hay reglas: sólo toma de conciencia. Atención y espontaneidad. O mejor aún: percatarse y naturalidad. La naturalidad no es impulsividad, sino algo que Fritz tuvo la intuición de estipular -una síntesis de espontaneidad y deliberación. (Hay mucho de eso en el Zen, especialmente en el arte Zen). Espontaneidad, pero espontaneidad controlada. Y espontaneidad controlada. (p. 221)

[Un] sesgo de la Gestalt... es la mayor apreciación del placer sobre el dolor en el proceso transformativo. Como la caractericé en sus primeros años, la Gestalt es un "hedonismo humanista". Cierto, la expresión del impulso ha ayudado a deshacer la represión, el mandato a no reprimirse ha servido al proceso de tomar conciencia de los impulsos, sin embargo, esto no debería llevarnos a pensar que el proceso inverso de inhibir los impulsos no es fructífero como un enfoque en sí mismo. Tradicionalmente, la espiritualidad no ha sido hedonista sino ascética, austera, a partir de un reconocimiento de que la restricción también puede agudizar nuestra atención a nuestros deseos y emociones. Si observamos en forma sutil la práctica gestáltica, podemos ver que estos dos aspectos se reflejan en ella. (p. 275s)

Extracto de:
Naranjo, C. (1990). La vieja y novísima Gestalt. Santiago de Chile: Cuatro Vientos.
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  • Para profundizar en las herramientas terapéuticas de la Terapia Gestalt ver los cap. 5, 6, 7 y 10.
  • Para profundizar en el tema de la Terapia Gestalt dentro del ámbito de la Psicología Transpersonal, ver el cap. 15: El Aspecto Transpersonal de la Gestalt.
  • Para profundizar sobre la relación entre la terapia Gestalt y otras disciplinas psicológicas y espirituales, vale la pena leer el capítulo 20: La Gestalt en el contexto de los caminos de crecimiento.