sábado, 12 de abril de 2014

Educación en la diversidad

Hace poco me visitó una pareja porque su hijo de seis años era "diferente". Diagnosticado como Asperger, y habiendo superado muchísimas limitaciones, en la escuela querían que fuera "igual" que los demás niños. Y, lastimosamente, ¡la madre también!


La consigna es que todos los alumnos deben ser iguales: "calla, escucha, obedece". Lejos se encuentran el espíritu crítico, la reflexión. El profesor es quien habla, sabe, ordena, decide, juzga, acota, castiga.

La escuela, de forma no conciente, se encuentra subordinada a formar clones dóciles, enseñando cosas abstractas en lugar de cosas prácticas, para la vida. Va creando trabajadores, consumidores y clientes, en lugar de ciudadanos, capaces de gestionar su propia vida, con sus propios criterios.

"...la escuela hace parecer como normal e inevitable esta ruptura de la sociedad en dos partes, esta división entre la minoría que piensa, manda, administra, controla, y la mayoría que ejecuta, obedece y se somete" (p. 77). Este aleccionamiento es efectivo, las personas dejan de confíar en su saber, hace suponer que porque se tienen más estudios se es mejor persona, que hay que acudir a un especialista para que nos diga qué hacer.

Pero, cuidado, la escuela es sólo la representante de la sociedad en este caso. Ella refleja los valores de su sociedad, y si por casualidad quiere cambiar, encontrará en los padres de familia un primer obstáculo.
Y tú, ¿qué educación quieres para tu hijo?

Referencias: Darcy de Oliveira, Miguel et al (1980, 1986) ¡Cuidado, Escuela! Lima: TAREA.

viernes, 11 de abril de 2014

Pensamientos y cambios genéticos

Esta información es fabulosa:
Escrito por Michael Forrester
Con la creciente evidencia de que el entrenamiento de la mente o la inducción de ciertos modos de conciencia pueden tener efectos positivos para la salud, los investigadores han tratado de entender cómo estas prácticas afectan físicamente el cuerpo. Un nuevo estudio realizado por investigadores de Wisconsin, España y Francia reporta la primera evidencia de los cambios moleculares específicos en el cuerpo después de un período de práctica intensiva mindfulness (También conocido como Conciencia o Atención Plena).
El estudio investigó los efectos de un día de práctica intensiva de mindfulness en un grupo de meditadores experimentados, en comparación con un grupo de control de sujetos no entrenados que practicaron actividades tranquilas no meditativas. Después de ocho horas de práctica de mindfulness, los meditadores mostraron una gama de diferencias genéticas y moleculares, incluyendo niveles alterados de la maquinaria de regulación génica y la reducción de los niveles de genes pro-inflamatorios, que a su vez se correlacionaban con una recuperación física más rápida luego de una situación estresante.
Si quieres seguir leyendo:
http://canal311.net/cientificos-muestran-como-los-pensamientos-provocan-cambios-moleculares-en-tus-genes/


miércoles, 9 de abril de 2014

La lactancia y el origen de la confianza en la Vida

La expresión de la devoción, de implorar al cielo, de orar, de rogar, de comunicarse con lo divino, de confiar en la Vida, tendría sus raíces en la primera experiencia maravillosa: el mamar del bebé. Charles Darwin, en La expresión de las emociones en los animales y en el hombre, refiere que (en adelante cito a Rivera)*: "la devoción se expresa sobretodo dirigiendo la cara hacia los cielos, con los globos oculares vueltos hacia arriba." Luego correlaciona esta descripción con lo observado en el lactante: "En los niños de pecho, mientras succionan la teta de la madre, este movimiento de los globos oculares les confiere un aspecto absurdo de placentero éxtasis". Me parece que Darwin escribe el vocablo absurdo a manera de conjuro contra algunos lectores prejuiciosos que podrían hacer anatema de lo lujurioso que resulta el "placentero éxtasis" (...).

Esta observación de Darwin es interesante. Nos ubica en posición de notar lo sagrado de la relación madre-niño en lo profano de la alimentación diaria. Para el niño no se ha operado aún la dicotomía cultural entre los estados de gracia y lo manipulatorio ambiental, la disociación sagrado/profano; tampoco la dicotomía entre el amor y el placer, ni la disociación entre lo místico y lo sensual. Sus vivencias son totales y biocéntricas. Sigamos con el biólogo inglés.

"Dado que los ojos están a menudo vueltos hacia arriba en la oración, sin que la mente esté absorta en el pensamiento como para aproximarse a la inconsciencia o al sueño, es probable que el movimiento sea convencional, es decir, resultado de la creencia común de que los cielos, la fuente del poder divino al que imploramos, está situado por encima de nosotros."

Virgen de la leche. Anónimo. 1501 -1525

Hasta aquí hemos seguido a Rivera, en su comentario a Darwin. La expresión de la devoción tendría sus raíces en ese estado aún fusional durante el cual el bebé se alimenta, se siente acogido y cuidado, se halla cómodo sintiendo ese agradable calor y olor que lo envuelve, junto a la escucha monótona y rítmica de esos latidos del corazón que le acompañaron nueve meses en su anterior estancia. ¡Qué importante entonces encontrar esa mirada numinosa y especular al mismo tiempo! Por el contrario, esa madre cuyos ojos están distraídos o abstraídos cuanto vacío va creando...

Viene a mi cabeza la voz del salmista: "Levanto mis ojos a los montes, ¿de dónde me vendrá el auxilio?..." (Salmo 121). Mirar arriba con confianza, con "temor de Dios", se le llama en la Biblia, temor no entendido como miedo, sino entendido como respeto y confianza en lo numinoso, en lo grandísimo. ¿Acaso mamá y papá no son grandísimos para el pequeño? Ellos prefiguran a la imagen de Dios o de lo divino. Esos dioses, mamá y papá, también pueden convertirse en fuente de miedo, de peligro, y nuestro acceso a la divinidad, a su vez, se teñirá de esta influencia. Entonces nuestra devoción será supersticiosa, llena de culpa y miedo y nuestra oración lo reflejará, con los ojos puestos en el piso, pues quien si no el avergonzado, el que se siente poca cosa, el que se cree merecedor de todos los castigos, es quien mira abajo, al infierno de sus pesares.

Dichoso en el que se encuentra en la mirada de su madre, primero; de su padre, después; y de cada prójimo en el resto de su vida.

Referencia Bibliográfica:
Rivera Feijoo, Francisco (1994). Profanos y Divinos. Lima: Escuela Peruana de Biodanza, pp. 75s.

lunes, 7 de abril de 2014

El efecto san Mateo en la ciencia

El versículo 13 del capítulo 19 del Evangelio atribuido a San Mateo reza así: "porque a cualquiera que tiene, le será dado, y tendrá más; pero al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado".
(...)
Existen abundantes observaciones del efecto San Mateo, por ejemplo, hay un sensacional experimento hecho hace una decena de años. Un equipo de científicos seleccionó una cincuentena de artículos de investigadores reputados que trabajaban en Universidades norteamericanas de primera línea, que habían sido publicados un par de años antes. Cambiaron los títulos de los artículos, les inventaron autores ficticios empleados en colleges de baja categoría, y los enviaron a las mismas revistas donde habían sido publicados. Casi todos los artículos fueron rechazados. Los autores de la jugarreta, validos de su reputación, lograron publicar los resultados de su experimento en un par de revistas.

Extracto del artículo "El Efecto San Mateo" escrito por Mario Bunge (1991). Para leer el artículo completo puedes visitar: http://www.tindon.org/bunge_efecto_s_mateo.html

viernes, 4 de abril de 2014

El Loco y su digna función (2)

(Continuación)
"Las familias adineradas suelen internar sus hijos durante años en instituciones privadas; mientras están recluidos la familia conserva la estabilidad. Un terapeuta ingenuo que mantiene charlas con un joven en esas instituciones tal vez crea que es un agente de cambio, cuando en realidad ha sido contratado para estabilizar la organización de modo que no se produzca cambio alguno. Los padres pueden entonces visitar regularmente el establecimiento y seguir ligados a su hijo sin los inconvenientes que provoca la vida en común, y sin tener que hacerse cargo de él". El hijo sigue dentro de sus planes, dentro de sus vidas, ya sea para estar atento a sus tratamientos (que no tienen fin), o culparse todo el tiempo de ""por qué está así"". Si el hijo estuviera bien, si se sanara, tendría que hacer su vida, independizarse, y la familia tendría que encargarse de lo que han estado evitando tantos años, y a veces, incluso generaciones.

Por ello es que la esquizofrenia y el abuso de drogas suelen convertirse en problema al término de la secundaria o acercándose el término de los estudios superiores: el adolescente se ve enfrentado a empezar a responsabilizarse por su vida, y sus padres se ven enfrentados a soltarlo. El fracaso de esta crisis da por resultado ""un loco"", un fracasado. Algunas personas lo desarrollan ya entrada la adultez, e igual aquí hay que tener en cuenta lo que ocurre alrededor:

"Una mujer de cerca de cuarenta años hacía mucho que había abandonado su casa (la de sus padres), cuando comenzó a conducirse de manera extravagante; sus padres resolvieron ayudarla disponiendo su internación y planeando su posterior retorno al hogar. Esto ""coincide"" (las comillas son nuestras) con la época en que el hijo menor dejó el hogar a fin de iniciar sus estudios universitarios. El fracaso de la hija mayor y su vuelta al hogar posibilitó que la familia continuara organizada con un hijo en la casa".
Entonces el tema central es el fracaso, y lo que buscaremos conseguir es su contrario: el éxito. Tener éxito, para la persona trastornada, es lograr ser autónoma y estar en capacidad de formar su propia hogar, estableciendo relaciones íntimas con personas fuera de su familia de origen.

(...)
"En la década del cincuenta, cuando comenzó a reunirse a familias y a observarlas con una concepción sistémica, se advirtió que la conducta extravagante del joven podía describirse como una respuesta adaptativa a la peculiar comunicación existente en el seno de su familia. Por vez primera se sugirió que los procesos de pensamiento y la angustia interior de una persona eran respuestas ante el tipo de sistema de comunicación en que estaba inserta: si la gente se comunica de manera anómala, sus procesos de pensamiento terminan siendo anómalos". Y por comunicación entendemos no sólo lo verbal sino, y sobretodo, lo no verbal, las entonaciones, los gestos, los silencios, las pausas...

Esto nos conduce a reconsiderar la concepción individualista de la cultura en la que vivimos y que se extiende a nuestra concepción de la enfermedad, sea física o psíquica. Haley señala que "las instituciones culturales se fundan en la idea de que el individuo es la unidad responsable; (...). Muchas son las facetas de la cultura que se basan en este hecho, o más bien en este mito, de que el individuo es una unidad". Por tanto, se le encarcela para ser rehabilitado, o se le hospitaliza para ser curado, o se lleva al niño para hacer terapia, sin tomar en cuenta el medio social-familiar donde se ha originado el trastorno. Este medio social no es una mera influencia, es la causa.

Al comportamiento loco también se le puede llamar comportamiento excéntrico, lo cual etimológicamente es más exacto: es un comportamiento que se halla fuera (ex) de su centro (céntrico). Así que, en lugar de decir que alguien es excéntrico, sería más preciso decir que está excéntrico, no es una identidad estática, sino un estado congelado que puede volver a fluir.

En los esquizofrénicos y los adictos la terapéutica "apunta a desligar a los padres del vástago para que la familia ya no lo necesite a este como vehículo de su comunicación, y el joven pueda hacer su propia vida. Hay dos métodos extremos que casi siempre fracasan. Uno de ellos consiste en atribuir toda la culpa a la nociva influencia de los padres y procurar que el joven abandone a su familia; lo típico es que el joven sufra un colapso y vuelva al hogar. El otro consiste en tratar de mantener al joven en el hogar y de conseguir que impere la armonía entre él y su familia; esto también falla, porque en esta época de la vida familiar, lo que importa no es la conciliación sino la desligazón. El arte dela terapia radica en hacer volver al joven con su familia como una manera de desligarlo de ella para iniciar una vida independiente".

*Donde aparezcan comillas normales cito a Haley textualmente.
Referencias: Haley, Jay (1995, 1980). Trastornos de la emancipación Juvenil y Terapia Familiar. Buenos Aires: Amorrortu, Cap. 2.

jueves, 3 de abril de 2014

El Loco y su digna función (1)

"Loco" es una palabra usada comúnmente para designar a alguien que hace cosas irracionales, sin sentido, peligrosas. Haley, uno de los representantes de la terapia estratégica, le devuelve la dignidad al loco. Define él "un acto loco como una manera de prestar un servicio a los demás, a menudo a expensas de un considerable sacrificio personal" (1995)*. Este servicio se brinda a la familia pues, con su comportamiento, los otros miembros pueden más fácilmente evitar otros asuntos pendientes (problemas en la pareja, con los propios padres, etc.).

"La desobediencia constituye de hecho un problema con los jóvenes excéntricos, pero antes de considerarlo, el terapeuta debe aceptar, como premisa fundamental, que la conducta excéntrica y loca es, básicamente, una conducta protectora (del clan). No importa lo extraña, violenta y extrema que sea esa conducta, su función es estabilizar una organización. Desobedecer es en sí una manera de obligar a un grupo a que se organice en forma más estable".

"Frente a un joven loco, la primera premisa del terapeuta ha de ser que él responde adaptativamente a una situación social loca; la segunda, que tiene la capacidad potencial de convertirse en una persona normal (...). La habilidad del joven excéntrico radica en parte en persuadir a los especialistas de que tiene algún defecto orgánico o una tara congénita (...) Existan o no dolencias orgánicas, una conducta menoscabada (...) cumple una función en la familia". Y el loco, en su inmenso amor a la familia, hará lo que tenga que hacer para mantener el status quo, se pondrá más loco, aceptará el tratamiento de dopaje o, si es necesario, dejará que lo encierren o se irá, todo para seguir siendo ""el loco"".
Siguiendo a Haley, podemos decir que el comportamiento del loco cumple "dos funciones principales:


  1. Función social: Con su conducta excéntrica, el joven estabiliza a un grupo de personas de su entorno íntimo.
  2. Función metafórica: Cada acto anómalo es también un mensaje dirigido a los miembros del grupo y a los extraños. Puede considerárselo una metáfora (a menudo una parodia) de un tema que al grupo le resulta importante. Por lo general ese tema crea conflictos en el grupo.

Un joven que se hace un agujero en la mano quemándola con un cigarrillo puede estar expresando algo relacionado con la religión de su familia. Si se le da una escupidera para orinar y se la pone de sombrero, tal vez exprese algo que tiene que ver con ser un payaso. Un excéntrico que camina como un robot puede estar indicando la excesiva rigidez de las normas grupales. Un muchacho agresivo está marcando la presencia de la violencia entre los íntimos con quienes vive. (...). Ni la familia ni el personal del hospital verán con buenos ojos la traducción del mensaje expresado por la conducta excéntrica (...) los familiares saben qué significan las acciones del excéntrico, por más que aseguren que lo ignoran. Pero como no les gusta dicho significado, lo señalaran como carente de sentido, o le achacarán la culpa a algo orgánico, bioquímico o genético.

Las metáforas ponen al terapeuta sobre aviso, además, acerca de ciertas eventualidades que podrían producirse si amenaza con un cambio. Si un joven intenta infructuosamente suicidarse, es decir, comete lo que los demás llaman un "amago" de suicidio, el terapeuta debe interpretar ese amago como revelador de que el suicidio es un problema relevante para esa familia; si el joven amaga incendiar la casa, interpretará que hay cuestiones explosivas en la familia".

Haley dice que la metáfora no debe ser revelada porque la familia no lo reconocerá ("hará resistencia", dice él). Aquí surge una diferencia con la metodología de la Biodescodificación, donde la metáfora es concebida como una realidad distorsionada, a la espera que la verdad familiar salga a la luz, se libere y libere. Para evitar la resistencia, la Biodescodificación propone una actuación lo más rápido posible, no dando tiempo para el repliegue defensivo, y también rápidamente ofrecer recursos para generar el cambio, en lo posible a varios niveles: personal, familiar y transgeneracional (entiéndase "rápidamente" como focalizado en el tema e interviniendo directamente en un enfoque de tiempo limitado, lo cual puede tomar varias sesione, tambiéns).

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*En adelante, donde aparezcan comillas normales cito a Haley textualmente.

Referencias Bibliográficas:
Haley, Jay (1995, 1980). Trastornos de la emancipación Juvenil y Terapia Familiar. Amorrortu: Bs. As. Cap. 2.

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Has visto una cara en la pared?

Ver animales en las formas de las nubes, en grietas, en las desigualdades de cualquier superficie, etc., es bastante frecuente. Es un divertimento usual en la infancia (claro, si el niño no está suficientemente ocupado mirando la pantalla de la computadora o del televisor), un ejercicio frecuente en soñadores empedernidos y una herramienta poderosa para artistas, creativos y meditadores.
Archivo: SharkOrSubmarine4024617900.jpg
Archivo: Pareidolia 3.jpg
Este fenómeno se denomina pareidolia, y en términos de percepción corresponde a una "ilusión", es decir, ante un estímulo ambiguo y poco estructurado el cerebro decodifica la información de acuerdo a ciertas expectativas, que pueden ser compartidas por un grupo (por ejemplo ver la cara de Jesús en un medio cristiano) o que pueden ser más de tipo personal (ver una cara "triste", como reflejo de mis propios sentimientos). Los seres humanos tenemos la necesidad de dar orden y sentido a lo que vivimos, a lo que percibimos. Por ello, y en base a nuestros aprendizajes, convertiremos unas imágenes inocentemente neutras en imágenes con sentido para nosotros.

La pareidolia, utilizada como herramienta de autoconocimiento o creatividad, sólo requiere nuestra disposición de dejar correr nuestra imaginación, sin juzgar lo que surge, precisar lo que vemos, y quizá transformarlo en dibujos, en una redacción, etc.
Archivo: Suède paréidolie.jpg
* Allí donde parece verse el rostro de un hombre de barba, en realidad es un niño con capucha sentada sobre las piernas de su padre. Este es un efecto de la llamada alternancia figura-fondo.

Demás esté decir que no es un asunto de personas trastornadas o supersticiosas. La diferencia será que ellas lo interpretarán de tal forma que no les permita reconocer que aquello que ven fuera, en realidad sólo es expresión de lo que habita dentro de ellas: emociones, sentimientos y experiencias.

Referencias: las imágenes han sido tomadas de wikipedia y de google imágenes.